Tendencias de empleabilidad 2026: lo que ejecutivos y líderes deben saber para seguir siendo relevantes

El mercado laboral no está cambiando: ya cambió. Y en 2026, la pregunta no es si la tecnología, la inteligencia artificial o los nuevos modelos de trabajo impactarán tu rol, sino qué tan preparado estás para evolucionar con ellos.

Para ejecutivos y líderes, la empleabilidad dejó de pender exclusivamente de la experiencia acumulada. Hoy se construye a partir de la visibilidad estratégica, la capacidad de adaptación y una marca profesional alineada con el futuro del trabajo. Tener trayectoria ya no garantiza relevancia; comunicarla con intención, sí.

A continuación, las tendencias que marcarán la empleabilidad en 2026 en Latinoamérica y que todo líder debería comprender, y anticipar, si quiere seguir siendo competitivo en un mercado cada vez más dinámico.

La empleabilidad ejecutiva ya no es interna, es visible

Durante años, muchos líderes construyeron carreras sólidas dentro de una misma organización, confiando en que los resultados hablarían por sí solos. En 2026, esa lógica quedó atrás. Hoy, no basta con tener experiencia si esta no está claramente comunicada y estratégicamente posicionada en los espacios donde el mercado observa.

Los reclutadores ya no se limitan a revisar hojas de vida: analizan perfiles digitales, presencia profesional y coherencia narrativa. LinkedIn se consolidó como el nuevo headhunter pasivo, donde las oportunidades llegan, o no, en función de qué tan visible y claro es tu aporte de valor. La empleabilidad, entonces, se construye mucho antes de necesitar un cambio laboral.

Los ejecutivos mejor posicionados no son necesariamente los que más cargos acumulan, sino aquellos que comunican con claridad su impacto, su visión y su lugar dentro de la industria. No se trata de exponerse sin sentido, sino de posicionarse con intención.

Inteligencia Artificial: de herramienta técnica a competencia estratégica

De acuerdo con Hays, una de las principales tendencias laborales para 2026 es que el talento vinculado a la inteligencia artificial ocupará un rol central en la estructura de los negocios. Y esto no se limita a perfiles técnicos. Cada vez más se valoran profesionales capaces de interpretar, supervisar y aplicar la IA en decisiones estratégicas, combinando criterio humano con capacidades tecnológicas.

La IA dejó de ser un diferencial para convertirse en una competencia transversal. Los líderes mejor valorados no son quienes “usan herramientas”, sino quienes integran la tecnología en la forma en que piensan, deciden y lideran. La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta operativa; es parte del diseño estratégico, del liderazgo de equipos y de la toma de decisiones de alto impacto.

Hays también señala que la mayor demanda de talento seguirá concentrándose en roles híbridos entre tecnología y negocio, especialmente aquellos capaces de traducir datos, tendencias e inteligencia artificial en decisiones concretas. Esto implica que los líderes ya no pueden limitarse a delegar lo tecnológico: deben comprenderlo y liderarlo. La tecnología no está reemplazando empleos, está transformando roles y elevando el estándar profesional.

Habilidades humanas: el verdadero diferencial competitivo

Paradójicamente, cuanto más avanza la tecnología, más valor adquieren las habilidades humanas. En 2026, las organizaciones priorizan líderes con pensamiento crítico, inteligencia emocional, capacidad de adaptación y una comunicación clara en entornos complejos.

Estas habilidades no siempre aparecen de forma explícita en un currículum, pero se reflejan en la forma en que un profesional se presenta, lidera conversaciones, gestiona equipos y construye su marca personal. Hoy, la empleabilidad ya no se mide solo por lo que sabes hacer, sino por cómo lideras en contextos de incertidumbre.

Un informe de Hays sobre tendencias de contratación revela que, aunque existe preocupación frente al impacto de la IA, el 77 % de los trabajadores teme perder su empleo,, los roles que requieren empatía, liderazgo, comunicación y toma de decisiones complejas mantienen alta demanda y resistencia a la automatización. Esto confirma que el perfil ejecutivo más valorado es aquel que combina capacidades humanas con tecnología.

Latinoamérica: flexibilidad y nuevos modelos de contratación

En América Latina, los modelos de contratación también están evolucionando. Según Michael Page, la contratación temporal y flexible dejó de ser una solución táctica para convertirse en una decisión estratégica de talento, especialmente en contextos de volatilidad económica y transformación organizacional.

Cada vez más empresas recurren a esquemas por proyecto o temporales para acceder a talento especializado sin comprometer estructuras permanentes. Para los líderes, esto representa una oportunidad clara: la marca profesional ya no debe pensarse únicamente para roles estables, sino también para posiciones estratégicas, consultivas o por proyecto, cada vez más frecuentes en la región.

Compensación, propósito y desarrollo: un nuevo equilibrio

Los estudios de Michael Page muestran que, en 2026, la compensación ya no se mide solo en términos salariales. Factores como la flexibilidad, el bienestar, la equidad y el desarrollo profesional forman parte central de la propuesta de valor al talento.

Muchos profesionales experimentan hoy una “insatisfacción silenciosa”: cumplen con sus funciones, pero no se sienten comprometidos ni alineados con el propósito de la organización. En este contexto, la empleabilidad se construye en un escenario donde el talento valora cada vez más la trayectoria de crecimiento, el sentido del trabajo y las condiciones que promueven bienestar y aprendizaje continuo.

Upskilling: la empleabilidad como proceso continuo

La Guía Salarial 2026 de Michael Page confirma que las empresas planean aumentar su inversión en formación y capacitación. La digitalización y la automatización están impulsando el desarrollo en inteligencia artificial, análisis de datos, herramientas híbridas y nuevas metodologías de trabajo.

La conclusión es clara: la empleabilidad dejó de ser estática. En 2026 se valorará más a quienes aprenden rápido, aplican lo aprendido y saben comunicar su evolución profesional.

Marca personal: de opcional a activo profesional

Uno de los errores más comunes entre ejecutivos es asumir que la marca personal es solo para emprendedores o creadores de contenido. En 2026, la marca profesional define cómo te percibe el mercado, incluso cuando no estás presente.

LinkedIn dejó de ser un repositorio de cargos para convertirse en un espacio de posicionamiento estratégico. La pregunta ya no es si tienes perfil, sino si ese perfil refleja realmente tu nivel de liderazgo, experiencia y proyección futura.

Un perfil desactualizado puede cerrar puertas sin que lo notes. Un perfil bien posicionado puede abrir oportunidades incluso cuando no las estás buscando.

En conclusión…El futuro del trabajo no está en la previsión, sino en la preparación consciente y estratégica. Lo que diferencia a los líderes más relevantes en 2026 no es solo su experiencia, sino su capacidad de adaptarse, comunicar con claridad y proyectarse hacia el futuro.

La empleabilidad es proactiva.
La visibilidad es estratégica.
La marca profesional es un activo.
LinkedIn es una herramienta de liderazgo.

Si eres ejecutivo o líder, vale la pena preguntarte:
¿Tu perfil profesional está alineado con el futuro del trabajo o con el pasado?

Tu experiencia merece verse, entenderse y valorarse. Y una presencia adecuada en LinkedIn es fundamental. Ya no basta con ser bueno en lo que haces. También necesitas que el mercado lo sepa.

Inscríbete a nuestro newsletter

Te compartiremos información práctica para elevar tu empleabilidad y herramientas que podrás aplicar en el día a día en tu trabajo o emprendimiento.

    Irremplazables en la era de la IA

    Lecciones del Vanguardia Summit para tu empleabilidad en 2026

    La inteligencia artificial dejó de ser tendencia para convertirse en terreno obligatorio. Esto quedó claro en el Vanguardia Summit, un evento del grupo ‘Convierte Más’ que reunió a líderes, creadores y expertos del mundo hispano con un mensaje contundente: el futuro ya llegó, y no basta con saber usar la IA… hay que aprender a integrarla en nuestra vida profesional.

    Tuvimos la oportunidad de asistir y absorber dos días intensos de contenido. Y entre ideas, reflexiones y demostraciones, salimos con una certeza: quien no aprenda a trabajar con la IA de forma estratégica, perderá relevancia profesional más rápido de lo que imagina.

    Pero la buena noticia es aún mejor: quien aprenda a integrarla con inteligencia, intención y humanidad, se volverá irremplazable.

    Aquí te compartimos las claves que más nos impactaron, y cómo pueden ayudarte en tu carrera, marca personal o búsqueda de empleo.

    Tabla de contenidos

    1. No basta con usar la IA; tienes que integrarla a tu forma de trabajar
    2. La inteligencia artificial como espejo profesional
    3. IA + inteligencia emocional: la fórmula de la empleabilidad moderna
    4. El poder del 1 %: cómo entrenar tu carrera cada día
    5. Cómo la IA impulsa tu marca personal y tu búsqueda de empleo
    6. Las herramientas clave recomendadas en Vanguardia Summit
    7. La IA no reemplaza, amplifica

    Una de las frases que más resonó fue:

    “Hace unos meses la IA era una ventaja. Hoy es un requisito.”

    Durante el evento, descubrimos que la IA no se trata de “pedirle que haga cosas”, sino de trabajar con ella. De convertirla en parte de tu proceso, no en un accesorio ocasional.

    Pero ¿qué significa integrar la IA?

    • Construir tus propias bibliotecas de conocimiento.
    • Crear prompts adaptados a tu forma de pensar.
    • Usarla para auditar tu trabajo, no solo para generarlo.
    • Enseñarle tu estilo, tu tono, tus procesos.
    • Delegar, pero también supervisar.
    • Ahorrar tiempo, pero sobre todo mejorar decisiones.

    Es un cambio de mentalidad:
    de usuario → a estratega.
    de consumidor de IA → a cocreador con IA.

    Y esto cambia por completo tu posicionamiento profesional.

    2. La inteligencia artificial como espejo profesional

    Uno de los momentos más poderosos llegó cuando hablamos de cómo la IA confronta nuestras excusas. Si le pides algo y no lo logra, no es la IA quien falló… es tu comunicación, tu claridad o tu contexto.

    La frase del evento:

    “La IA no falla. Falla tu comunicación.”

    Este mensaje es un espejo profesional enorme. Porque muchas veces creemos que nos falta tiempo, recursos o talento, cuando en realidad lo que falta es claridad, proceso y autoconocimiento. Aquí la IA se convierte en un aliado del crecimiento personal:

    • Te ayuda a entender mejor tu pensamiento.
    • Te obliga a evaluar tu lógica.
    • Te muestra tus lagunas.
    • Te confronta con tus inconsistencias.
    • Te empuja a tomar decisiones informadas.

    Y eso es oro para tu carrera.

    3. IA + inteligencia emocional: la fórmula de la empleabilidad moderna

    Algo que nos encantó del Vanguardia Summit es que, a pesar de todo el enfoque tecnológico, el mensaje más fuerte fue profundamente humano.

    En un mundo dominado por datos, herramientas y automatización, la ventaja real será esta:
    combinar IA con inteligencia emocional.

    Porque la IA:

    • piensa más rápido que tú,
    • pero no decide mejor que tú.
    • analiza patrones,
    • pero no entiende emociones.
    • predice tendencias,
    • pero no crea relaciones.

    Tu empleabilidad en 2026 dependerá de tu capacidad para unir ambos mundos:

    • Toma decisiones con IA.
    • Lidera con empatía.
    • Automatiza procesos.
    • Humaniza interacciones.
    • Aumenta tu eficiencia con tecnología.
    • Aumenta tu autenticidad con tu historia.

    “En un mundo artificial, lo auténtico es revolucionario.”

    4. El poder del 1 %: cómo entrenar tu carrera cada día

    Una de las ideas más simples y potentes del evento: El 1 % de tu día equivale a 14 minutos y 24 segundos.

    ¿Puedes dedicar 1 % de tu día a entrenar tu cerebro junto a la IA? Sí, siempre. Y ese pequeño hábito puede transformar tu empleabilidad de forma exponencial.

    Ejemplos prácticos:

    • 1 % para aprender una nueva herramienta.
    • 1 % para crear un prompt mejorado.
    • 1 % para revisar tu LinkedIn con IA.
    • 1 % para practicar storytelling de tu marca personal.
    • 1 % para evaluar tu día y mejorar tu productividad.

    Esto no va de tiempo. Va de disciplina estratégica.

    5. Cómo la IA impulsa tu marca personal y tu búsqueda de empleo

    Marca personalBúsqueda de empleoTrabajo diario
    • Crear contenido más relevante• Organizar ideas• Diseñar presentaciones profesionales• Mantener coherencia de voz• Optimizar hojas de vida y perfiles• Preparar entrevistas con simulaciones• Investigar empresas antes de aplicar• Mapear debilidades y fortalezas reales• Automatizar reportes• Preparar informes• Tomar decisiones basadas en datos• Crear sistemas inteligentes• Delegar tareas repetitivas

    La IA te libera tiempo mental para lo que no puede replicar: tu criterio, tu intuición, tu historia.

    6. Las herramientas clave recomendadas en Vanguardia Summit

    A partir de las conferencias, hicimos esta tabla:

    HerramientaPara qué sirveIdeal para
    ChatGPT / Vilma.aiCocrear documentos, ideas, estrategias, procesosProfesionales multitarea
    Perplexity / NotebookLMInvestigación, resúmenes inteligentes, aprendizajeEstudiantes, analistas, ejecutivos
    Whisper / FlowTranscripción por voz, dictado eficiente, producción de textos largosCreadores, líderes, speakers
    KeygenHumanizar la comunicación digitalCreadores de contenido
    Eleven LabsEntrenar voz, mejorar pronunciación, crear narracionesProfesionales que hablan en público
    ClickUp / TrelloMapeo de procesos + equipos híbridos IA-humanosEmpresas y líderes de equipos
    Vilma.ai AgentsCrear agentes semiautónomos que trabajen por tiEmprendedores, managers

    La clave es no intentar usar todas, sino elegir las que potencien tu trabajo real.

    7. La IA no reemplaza, amplifica

    Después de dos días intensos, me llevé una lección profunda:

    La IA no te hace menos humano. Te hace más consciente. Más estratégico. Más preparado. Más empleable.

    Y también:

    No basta con aprender IA. Hay que aprender a liderarla. No basta con usar IA. Hay que integrarla. No basta con evolucionar. Hay que anticiparse.Vanguardia Summit fue un recordatorio de que la empleabilidad dejó de ser técnica y ahora es integral: IA + IE + identidad + intención.Y quienes dominemos esa combinación tendremos algo que ni la mejor herramienta puede copiar: ser irremplazables.

    Inscríbete a nuestro newsletter

    Te compartiremos información práctica para elevar tu empleabilidad y herramientas que podrás aplicar en el día a día en tu trabajo o emprendimiento.

      Cómo definir tus metas profesionales para 2026 (guía práctica paso a paso)

      El inicio de un nuevo año es el momento perfecto para hacer un balance de tu carrera y establecer metas claras para el futuro. Pero aquí está la verdad: lograr una carrera satisfactoria va mucho más allá de ganar un buen salario. Se trata de encontrar propósito, desarrollar tus habilidades y construir una marca personal sólida.

      Imagina esto: llevas años trabajando en tu puesto actual y, aunque haces un buen trabajo, sientes que algo falta. Es normal querer más. Pero muchas veces el problema no es la falta de ambición, sino la ausencia de un plan claro. Ahí es donde entra en juego la importancia de establecer metas bien definidas.

      Ya sea que busques un ascenso, un cambio de empleo o simplemente quieras avanzar en tu camino profesional, este artículo te ayudará a estructurar tus metas con un enfoque práctico y estratégico.

      Tabla de contenidos

      1. ¿Por qué tus metas necesitan un propósito?
        • ¿Qué me gusta de mi trabajo actual?
        • ¿Qué quiero mejorar o cambiar?
        • ¿Qué impacto quiero dejar en mi industria o equipo?
      2. Tipos de objetivos y cómo dividir tus metas
        • Tipos de objetivos
        • Metas a corto, mediano y largo plazo
      3. Cómo establecer metas SMART
      4. Analiza y ajusta tus metas
        • ¿Cómo hacerlo?
      5. 2026 como oportunidad de crecimiento

      Las metas sin propósito son como un barco sin timón: puedes moverte, pero es probable que termines lejos de donde realmente quieres estar. 

      Alinearlas con tus valores, intereses y habilidades te asegura que cada paso que tomes sea significativo. 

      Estas son algunas preguntas que puedes hacerte para comenzar:

      • ¿Qué me gusta de mi trabajo actual?
      • ¿Qué quiero mejorar o cambiar?
      • ¿Qué impacto quiero dejar en mi industria o equipo?

      Por ejemplo, si disfrutas liderar reuniones pero sientes que careces de herramientas para optimizar la productividad, podrías establecer como meta adquirir habilidades específicas en gestión de proyectos.

      • ¿Qué me gusta de mi trabajo actual?

      Para identificar qué disfrutas de tu trabajo, piensa en esas actividades que realmente te inspiran: ¿Hay tareas que realizas con facilidad y en las que sientes que destacas? O también puedes considerar cómo interactúas con tus colegas o clientes: ¿hay algo en esas relaciones que te motiva o enriquece tu experiencia laboral? Tal vez valores la flexibilidad de horarios, las oportunidades de aprendizaje continuo o el impacto positivo que generas en otros. 

      Por ejemplo, si descubres que disfrutas colaborar en equipo para resolver problemas, esto podría indicar que valoras las relaciones interpersonales y el trabajo colaborativo. Esta reflexión te ayudará a comprender qué elementos quieres priorizar en tu desarrollo profesional.

      • ¿Qué quiero mejorar o cambiar?

      Evalúa las áreas en las que podrías crecer o sentirte más eficiente. Identifica actividades que te generen estrés o inseguridad y analiza cómo mejorar estas habilidades podría beneficiar tanto tu carrera como a tu equipo. 

      Es importante ser específico y realista: en lugar de decir “quiero ser mejor en todo”, define cambios concretos como dominar un software relevante, mejorar tus habilidades de presentación o gestionar mejor tu tiempo. 

      Por ejemplo, si te cuesta hablar en público, podrías inscribirte en un curso de oratoria y practicar en reuniones pequeñas para desarrollar confianza. Dar este paso no solo te permitirá avanzar profesionalmente, sino también sentirte más seguro en tu día a día laboral.

      • ¿Qué impacto quiero dejar en mi industria o equipo?

      Pregúntate cómo quieres ser recordado en tu entorno laboral. Tal vez aspiras a ser un innovador que introduce nuevas ideas, un mentor que apoya a otros o una persona que genera un cambio positivo en su industria. 

      Conecta tus valores personales con las acciones que tomas en tu día a día, y piensa a largo plazo: ¿qué proyectos, cambios o aprendizajes quieres que marquen tu trayectoria? 

      Por ejemplo, si tu propósito es fomentar un entorno más inclusivo, podrías liderar iniciativas de diversidad y equidad en tu equipo. Este enfoque no solo te permitirá dejar una huella positiva, sino también construir una carrera alineada con tus principios.

      Si aún no estás convencido de plasmar tus respuestas, según un artículo publicado en Forbes, las personas que documentan sus metas tienen entre un 20% y un 40% más de probabilidades de alcanzarlas, en comparación con quienes no lo hacen. Pues el acto de ‘escribir’ activa partes específicas del cerebro, como la corteza reticular, que filtra la información relevante y mejora el enfoque en las metas establecidas.

      ¿Alguna vez te has sentido abrumado al pensar en todo lo que quieres lograr en tu carrera? Es fácil sentirse así cuando no tienes un plan claro. Por suerte, no todos los objetivos tienen que cumplirse de inmediato ni al mismo tiempo. 

      De hecho, dividir tus metas en diferentes categorías y plazos puede hacer que todo sea más manejable.

      Tipos de objetivos

      • Objetivos personales: Enfocados en tu bienestar, crecimiento personal y habilidades específicas, como mejorar tu confianza o aprender a gestionar mejor tu tiempo.

      “Dedicar 30 minutos diarios a la lectura para fortalecer mi conocimiento en liderazgo.”

      • Objetivos profesionales: Relacionados directamente con tu carrera, como adquirir competencias técnicas o alcanzar un nuevo puesto laboral.

      “Obtener una certificación en gestión de proyectos para postularme a un rol de liderazgo.”

      • Objetivos de impacto: Diseñados para generar un cambio positivo en tu entorno, como liderar un proyecto estratégico o mentorizar a nuevos integrantes de tu equipo.

      “Implementar un nuevo sistema de trabajo colaborativo que aumente la productividad del equipo en un 15%.

      Metas a corto, mediano y largo plazo

      Establecer metas es solo el primer paso, pero dividirlas según el tiempo que necesitas para alcanzarlas puede marcar la diferencia entre el éxito y la frustración. 

      Al dividir tus metas en corto, mediano y largo plazo, puedes abordar tus objetivos de manera más manejable y realista, asegurando que cada paso contribuya a tus ambiciones más grandes.

      • Metas a corto plazo (1 a 3 meses)

      Son las más inmediatas y específicas, diseñadas para generar avances rápidos. Estas metas te ayudan a construir hábitos y a lograr pequeños éxitos que fortalecen tu motivación.

      “Optimizar mi perfil de LinkedIn con palabras clave y logros relevantes en las próximas 4 semanas.”

      • Metas a mediano plazo (3 meses a 1 año)

      Involucran proyectos más complejos que requieren planificación y dedicación constante. Estas metas suelen ser hitos que te acercan a tus objetivos más grandes.

      “Completar un curso de análisis de datos y liderar un proyecto en mi empresa antes de fin de año.”

      • Metas a largo plazo (1 a 5 años)

      Representan tus ambiciones más grandes y estratégicas. Estas metas definen la dirección de tu carrera y requieren múltiples pasos intermedios para lograrlas.

      “Ascender a un puesto de dirección en mi área en los próximos tres años, desarrollando habilidades clave y liderando proyectos de alto impacto.”

      Las metas SMART son una herramienta creada en 1981 por George T. Doran, un consultor de gestión, para ayudar a las personas y organizaciones a definir objetivos claros y alcanzables. 

      SMART es un acrónimo que significa:

      S – Específicas (Specific)

      M – Medibles (Measurable)

      A – Alcanzables (Achievable)

      R – Relevantes (Relevant)

      T – Temporales (Time-bound)

      Y su propósito es estructurar metas de manera que sean más fáciles de alcanzar. Un enfoque ha demostrado ser especialmente efectivo en el ámbito profesional y personal, con investigaciones que indican que las personas que establecen metas claramente definidas tienen un 42% más de probabilidades de lograrlas (Harvard Business Review).

      Entonces, las personas que crean metas SMART no solo logran mejores resultados, sino que también se sienten más motivadas y menos abrumadas por el proceso. A continuación, te contaremos un poco sobre cada componente del modelo SMART, con ejemplos y consejos prácticos que puedes implementar desde hoy:

      Ejemplo de objetivo: “Obtener un ascenso laboral en mi empresa”

      S – Específicas (Specific): Describe con claridad qué quieres lograr.

      • Meta SMART: “Demostrar mi capacidad para liderar proyectos al asumir la coordinación de un proyecto estratégico dentro de mi departamento antes de junio.”

      M – Medibles (Measurable): Define cómo evaluarás tu progreso.

      • Meta SMART: “Recibir retroalimentación positiva de al menos tres colegas y mi supervisor directo sobre mi liderazgo en proyectos durante los próximos seis meses.”

      A – Alcanzables (Achievable): Ajusta tus metas a tu realidad actual.

      • Meta SMART: “Completar un curso de liderazgo en los próximos tres meses y aplicar las habilidades aprendidas liderando al menos un equipo de trabajo temporal en mi departamento.”

      R – Relevantes (Relevant): Asegúrate de que tus metas estén alineadas con tus objetivos a largo plazo.

      • Meta SMART: “Asegurar un ascenso que me permita tomar decisiones estratégicas y alinear mi desarrollo profesional con mi meta de alcanzar un puesto de gerencia en los próximos dos años.”

      T – Temporales (Time-bound): Establece fechas límite para mantenerte enfocado.

      • Meta SMART: “Postularme formalmente al puesto de supervisor que se abrirá en mi equipo antes de septiembre, respaldado por evidencia de mis logros y habilidades desarrolladas.”

      Organiza tus metas con claridad con ayuda de nuestra plantilla para crear Metas SMART.

      El camino hacia el éxito rara vez es lineal, y eso está bien. Tus circunstancias, prioridades y aspiraciones pueden cambiar, y es importante que tus metas evolucionen con ellas.

       Este proceso no solo ayuda a identificar avances, sino también a redefinir prioridades para aprovechar nuevas oportunidades.

      ¿Cómo hacerlo?

      1. Establece un momento cada mes para evaluar tus progresos.  Pregúntate: 
      • ¿Estoy avanzando hacia mi meta? 
      • ¿Qué obstáculos he encontrado y cómo puedo superarlos? 

      Este hábito te permitirá detectar problemas a tiempo y hacer ajustes necesarios.

      1. Reflexiona sobre qué aspectos de tus metas han funcionado bien y cuáles podrían beneficiarse de un cambio.  Por ejemplo, si notas que una meta es demasiado ambiciosa para el plazo definido, ajusta las expectativas o extiende el tiempo disponible.
      1. Aplica la regla del 80/20.

      Identifica el 20% de tus esfuerzos que están generando el 80% de tus resultados. 

      Esta técnica, conocida como el principio de Pareto, te ayudará a enfocarte en las acciones que realmente tienen impacto, dejando de lado aquellas que consumen tiempo sin ofrecer beneficios significativos.

      1. Evalúa si tus metas aún están alineadas con tus intereses y valores actuales.  Cambiar de dirección no es un fracaso, es una señal de que estás priorizando lo que realmente importa para tu desarrollo profesional y personal.

      Este año puede ser un punto de inflexión en tu carrera si lo utilizas para reflexionar, planificar y ajustar tus objetivos de manera consciente. 

      Haz que tus metas no solo sean ambiciosas, sino también significativas para ti, y recuerda que cada pequeño paso cuenta y que el progreso, por mínimo que parezca, es una victoria en sí misma.

      Así que: ¿Qué metas tienes para este año?

      Inscríbete a nuestro newsletter

      Te compartiremos información práctica para elevar tu empleabilidad y herramientas que podrás aplicar en el día a día en tu trabajo o emprendimiento.